AL LECTOR:

Narraciones de hechos y acontecimientos recordados por el autor; otras recogidas de la tradición oral y escrita.

miércoles, 28 de mayo de 2008

ELEGÍA A MI POETA, "CELSO AMIEVA"



Esta vez te marchaste para siempre. Thor y Odín te reclamaron a su lado para cantar por los caminos del trueno y de las estrellas. Pero no podrás abandonarnos por las buenas. Queda tu huella imborrable en la blancura de todas nuestras arenas desde Tinamayor a Ribadesella. Queda tu alma cantora reencarnada en el miruello del Cuera.
Profesor en Geografía, en tus versos se aprende de Asturias. Antropólogo, folclorista, romero incansable desde Santu Medé hasta la Guía. Peregrino de medio mundo cuando en tu patria se cierran los ojos a cal y canto y tú la ves por la mirilla del recuerdo. Tu corazón cansado de tantos sentimientos y nostalgias no en vano dejó de marcar el tiempo finito para dejarte varado en la arena, cual barco de Cadexana. Tocaron las campanas y se callaron las esquilas. Ahora sé que estas detenido pues nuestras manos amarraron las tuyas, pero tu alma volará a reunirse con Miguel, Camín, Amado Nervo, Pola y Pepín de Pría y quizás al caer la tarde juguéis a hacer versos. Chema, Lino Serdal, Elías Pombo, Máximo Bulnes, Fidel, Corsino Urriel, CELSO AMIEVA, personajes de farándula viva, encarnados por un mismo autor, JOSE MARÍA ÁLVAREZ POSADA, dormiréis con él en la misma almohada de arena de playa.
Perdurará en la mente de quienes tuvimos la oportunidad grande de saludarte y conocerte, aunque haya sido bastante tarde y hubiéramos deseado que ocurriera antes. Gota a gota, destilamos su poesía calándonos de Asturias la médula. Dejamos una obra y buscamos en otra la continuación de la primera y así vamos conociéndote mejor.
Era setiembre último. Las calles de Llanes eran intransitables. Los turistas, perdidos sus ojos en el mapa, no te vieron pasar: buscaban lugares de sol y arena o lugares que profanar con plásticos y latas de conserva. Las angostas aceras no te dejaban pasar. Te saludé, me presenté tímidamente y me ofreciste parte de tu precioso tiempo para charlar amigablemente. Desde el gran ventanal del establecimiento donde entramos, escudriñabas la calle. Contestaste sencillamente, desmitificando la figura de poeta que yo tenía de los demás. Había algo de ironía en tus palabras, pero no existía tirantez, más bien la conversación fue abierta, didáctica, quizás. Desde entonces ten por seguro que te coloco con Miguel Hernández, Juan Ramón Jiménez o Antonio Machado, en el mismo pedestal.
Hubiera querido continuar aquella charla contigo, pero te marchaste, en silencio, y fue la despedida el último adiós. Quedaste en volver y lo harás muerto, pero ten por seguro que habrá un cielo especial para ti, alejado de opresores y tiranos
Lo había saludado en la Farmacia de Llano e invitado a tomar algo, en la desaparecida Cafetería “Auseba” donde nos relató retazos de su vida en el destierro. Quedamos en volver vernos al regreso de Rusia en la Escuela de Pendueles , ya que tenía especial recuerdo del pueblo. Nos despedimos. Él marchaba para Moscú donde trabajaba como corrector de estilo en la Agencia Novosti, pero regresaron sus cenizas que esperamos en el cementerio de Cadexana, desde donde se puede contemplar las barcas y bogar en ellas rumbo a lo desconocido. (21/2/1988)

Mi Elegía a "Celso Amieva"

Esta vez te marchas para siempre:
Thor y Odín te llevaron a su lado
a cantar, por los caminos del trueno
...y de las estrellas.
Queda tu huella imborrable
en la blanca y tersa arena,
desde Tinamayor a Ribadesella.
Queda tu alma cantora reencarnada
...en el miruellu del Cuera.
Profesor de Geografías
llevaste en tus versos a Asturias.
Antropólogo, folclorista,
romeru insaciable
de Santu Medé a La Guía.
Peregrino incansable,
el tiempo te marcó su meta.
Cansado el corazón de sentimientos
poéticos y nostalgias,
dejó de marcar el tiempo
para dejarte varado en la arena
...cual barca en Cadexana.
Y tocarán las campanas...
y callarán las esquilas:
ahora estás detenido,
-nuestras manos apresaron las tuyas-
tu alma volará libre
a reunirse con Miguel,
Nervo, Pola, Camín.
Al caer de la tarde, quizás,
te invite a hacer unos versos,
en las brañas, el de Pría, Pepín.
Chema, Lino Serdal,
Elías Pombo, Máximo Bulnes,
Fidel, Corsino Urriel,
encarnasteis un solo actor:
JOSÉ MARÍA ALVAREZ POSADA
...Celso Amieva, el escritor.
Desde Cabo de Mar hasta Tinamayor,
extiéndense las costas escarpadas de Thor.
(Marzo de 1.988)

Ver sobre el mismo poeta, mi escrito: "En torno a Celso Amieva" de este mismo blog.

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