AL LECTOR:

Narraciones de hechos y acontecimientos recordados por el autor; otras recogidas de la tradición oral y escrita.
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martes, 23 de octubre de 2007

LA CUEVA DEL CUÉLEBRE EN PURÓN
















LA CUEVA DEL CUÉLEBRE

Allá por el ríu Ríu Arriba

Que’l Ríu Arriba li llaman

Perdiánse los paisanos,

Ganáu de pelu y llana.

Y los vecinos del pueblu

Casi, casi qu’espiritaban

Pol mieu que tenían

Y por non saber la causa

De tantas vidas perdidas,

De tanta y tanta desgracia.

Unos dicen que los llogos

O animales de más garra;

Otros que será la Güéstiga

Que pol pueblu de noche andaba.

Tal vez la Paparrandusca

O las bruxas endiabladas,

O bien las fieras Corrupias

Que tienen tan sangrienta fama,

O algún temeroso espantu

Que ningún barruntaba

Hasta qu’un mozu muy llistu

Que por el Rexu segaba

Fue a echar mano al cachapu

Pa afilar la so guadaña.

Miró p’abaxu y se dio

Cuenta de lo que pasaba.

Era un cuélebre horroroso

Que en la cueva asestaba

Y de la cueva salía

Pa comese al que pasaba.

Llargu como d’aquí al Clérigu,

Llargura que hay qu’ achicar

Pa que non diga la xente

Que paez exaxerada

Con güeyos qu’echaben h.ueu,

Varias decenas de patas,

A lo menos venti cuernos

Y una espantosa bocaza

Con diez ringleras de dientes

Afilaos como nabayas

Pa esmigayar en un tris

Al cristianu que pasaba

Como si fuera cuayada.

Al conocer el peligru

Qu’el monstru representaba,

Obrando con rapidez,

La autoridad ordenaba

Que saliera a destruilu.


Con la tropa que mandaba

El General Tarancón

Que en Las Pisas acampaba

Y que dormía a pierna suelta

Axenu a lo que pasaba,

En un molín que tenía

Que no era de buena fama,

Porque unas veces molía

Y muchas más anranaba.

Salió la caballería

Y la artillería rodada

De La Teyera y Los Picos

Las dos valientes Brigadas

Que mandaban Canor y Terio

Y por estar…

Al mando el General en Jefe

Ponerlas en la vanguardia

Y hasta el mismo San Miguel

Con su amenazante espada

Diz que lu vieron baxar

Por entre la Escuela y su casa,

Por si fuera necesario

Rematalu a cuchilladas.

Terminaron los aprestos

Sin nada de nada

Ya ordenada la xente

Dio comienzu la batalla.

Tira unu tira’l otru

Pero no le herían las balas

Y la fiera se reía

De bombazos y pedradas

Debido a que ni unos ni otras

Penetraban en su coraza.

Un soldado de a caballo

Se echó a tierra con la lanza

Y se la metió por la boca

Y el corazón li traspasa,

Más ni por eso se movía

Y de todo se burlaba

Hasta que un audaz tamargu

De los que Terio llevaba

Le h.izo frente con valor

Sin miedo a lo que bufaba

Y le atizó un madreñazu

Por debaxu de la pata

Que lu mandó a los infiernos

Si es qu’el diablu le dio 

posada.

Murió la fiera espantosa

Entre horribles pernexadas

Y así pagó con su vida

Su ferocidad malvada.

Desde antoes, Dios bendito,

Y San Miguel, nuesu guarda

Pasa por allí la xente

Con el ganau o sin nada

Sin miedo a la bestia infame

Que a tantos antes matara.

Por eso la cueva El Cuélebre

A esa cueva así la llaman

Y sin correr pa ella miran

Con notoria desconfianza

Los rapaces de esti pueblu

Cuando pal Mazu pasan.

Pero h.ue tanto el estrépitu

Y el fagor de la batalla,

Que dicen que retuñó

Por el pueblu y su comarca,

Dende los picos del Candal,

Pasando por su garma,

Por el Cuetu S. Miguel

Y la Peña Mari Prada;

El Cantiellu y Peña Tú.

Por Porciles y la Maza;

Por Merodio y Zarzaleñas,

Por las Cuerres y Las Garmas;

Por la Valleya las Corzas

Y la Peña Sopeñalba.


Desde el Cubezu l’Encina

Hasta el Cabeza Roncadas

Volviendo a Peña tu Tía

Que de Peña Tú es hermana

Mas por estar más arriba

No le dan la misma fama.

Las Conchas de Pedreru Vieyu

El H.ondón la Requexada,

El Puente Candalosines,

El Liño y Jayas Quebradas,

Cuetu Blancu, Cuetu Espesu,

H.ortigosu y Malasarmas,

Por el Picu La Peluca,

El H.orcáu y el Cuetu L’Agua,

Jaya Corva y Peña Lluvia,

El Picón las Piedras Blancas,

Brincando a Cuesta Redonda

Y a La Corona la Mata,

Hasta el Coteru Las Conchas,

Entrando a La Pumarada

Qu’era donde estaba yo

Pa dar fe de tal hazaña.

¿Creeislo? ¿No lo creéis?

¿Decís que es cueva inventada?

Allá vos, mas yo lo vi

Una nueche que soñaba

Con el mio pueblín querido

Con el mio Purón del alma.

Vicente Sordo
......



  (Este romance me lo facilitó una vecina de Purón escrito a máquina y yo lo corregí en la medida de mis conocimientos según las reglas de la normativa actual y respetando los vocablos autóctonos del bable oriental y del puroniegu en particular).

viernes, 9 de febrero de 2007

PEÑATU O PEÑA TÚ?

 Esta manifestación artística rupestre que se encuentra en nuestra localidad es la primera encontrada en Asturias en su género. Se observan dos formas de expresión distintas. La grabación inicial a la derecha del panel con dos figuras bien claras: el propio ídolo y un puñal a su izquierda. Posteriormente se debió de subrayar ese grabado con pintura roja, posiblemente con el ánimo de hacerlo más visible. Se añadieron elementos, figuras y puntos. Entre ambos sucesos no debió transcurrir demasiado tiempo, pero se puede descartar su contemporaneidad. Los grabados demuestran influencia de la Meseta y las pinturas la del Centro y Mediodía peninsular.Se le denomina el ídolo, pero la más antigua parece ser la de la Cabeza del Gentil está hecha con instrumento de punta roma aunque hay abrasiones en algunos tramos. Tres arcos paralelos conforman la figura del ídolo cerradas abajo por un trazo único rectilíneo. Entre los dos arcos interiores se dibuja en línea quebrada la orla; el arco exterior está festoneado de pequeños trazos simulando el cabello. Presenta claramente los ojos. El cuerpo se representa por siete franjas horizontales a modo de falda. En rojo se resaltaron todos los grabados y se añadieron elementos no visibles de adorno en la cabeza y el trazo entre los ojos a modo de nariz. El pie derecho del ídolo está representado así con cuatro trazos. Otros trazos externos son una serie de puntos que rodean una forma trifoliada y otros veintisiete que, a falta de uno, sería la representación del mes lunar. Figuras humanas formando escena de danza o caza, una más alejada lleva báculo, dos posibles cabras. El puñal aunque extraño a los hallados, presenta la lógica distribución de los cinco agujeros por donde se ataría el mango de madera o hueso. Existen variadas interpretaciones de lo allí expuesto por su autor. Podría ser que las siete capas de la falda representasen los días de cada fase lunar. La aureola de la cabeza, así como la túnica talar, pudiese enmarcar un personaje sacro o regio. Por comparación con otras similares halladas en la península puede datarse en torno al 1500 a. d. C. ¿Se trataría de un asentamiento fortuito o de un lugar de reunión anual de gentes trashumantes? Lo cierto es que ahí nos quedó esa gran roca para recordárnoslo. El nombre también debió de sufrir cambios a lo largo del tiempo. La Peña del Gentil, Peñatu, Peña atún, El ídolo de Peña Tú... Es cierto que desde la costa, y más desde la propia mar, se divisa la roca. Su aspecto dolménico debió de ser lo que atrajo la mirada de los antiguos moradores. Me inclino modestamente a pensar en un lugar de encuentro y parada de los pastores que seguían con sus rebaños. En los bufones de arenillas, en los ríos Purón, Novales y Cabra y en las variadas cavernas existentes en la zona, hay sobradas señales de la población que vivía del aprovechamiento natural de la zona. El paisaje que desde lo alto se columbra hizo el resto. Hoy es un valle con tres núcleos de población: Puertas, Riegu y Vidiago y en el que merece la pena detenerse para andar.